El SATSAID gritó NI UNA MENOS

Ni una menosVivas Nos Queremos y El Estado es Responsable fueron las tres consignas que este 3 de junio gritaron hombres y mujeres en las calles de todo el país. Una fecha que ya se instala en el calendario de lucha por los derechos humanos donde, como no podía ser de otra manera, el SATSAID estuvo presente para demostrar que la lucha contra la violencia también forma parte de su compromiso cotidiano. La enorme bandera de nuestro gremio, marchó sostenida por delegados y delegadas que dijeron presente junto a organizaciones sociales, sindicales, políticas y cientos de personas autoconvocadas.

275 mujeres fueron asesinadas el último año y 317 hijas e hijos quedaron sin madre según cifras del Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano” de Asociación Civil La Casa del Encuentro. Cada 30 horas una mujer es muerta a manos de un hombre que la considera de su propiedad. Tomar las calles es un acto de justicia por cada una de las que ya no tienen voz pero también da cuenta de que esa violencia extrema tuvo previamente muchas otras que fueron invisivilizadas: maltrato, ninguneo, prohibiciones, celos, insultos, golpes, violación. Una, dos o todas juntas. Esas que se ven a través de un moretón y esas que se silencian a fuerza de piernas cerradas y terror.

Como una forma clara de involucrarse en la lucha contra este flagelo es que en 2015 el SATSAID firmo un convenio con La Casa del Encuentro mediante el cual se capacita a sus representantes con el fin de que puedan recibir herramientas para actuar en casos donde una compañera sufre violencia desterrando la naturalizada frase del “No te metas”. Porque una mujer que es víctima, además de miedo, siente vergüenza y es ahí donde la presencia de un otro se torna indispensable. Porque de la violencia se puede salir cuando logramos tejer una red que las proteja y no las revictimice.

Cien mil personas en Capital Federal y réplicas en más de 120 puntos del país demuestran que solo se puede cambiar la realidad a partir de la toma de conciencia. Así seremos capaces de reclamar un estado políticamente comprometido, una sociedad alerta, instituciones que cumplan con los fines para los que fueron creadas y una cultura libre de estereotipos donde el respeto y la igualdad sean la base de la prevención y eliminación de todo lo que reproduce el machismo, el patriarcado y la misoginia.

No hay un NI UNA MENOS posible sin un JUNTOS y JUNTAS a la par cada día de nuestras vidas.